martes, 7 de septiembre de 2010

La fórmula de la felicidad

Creemos que cuando tengamos salud, éxito, dinero y amor, seremos felices. “Todo lo contrario: si somos felices, tomaremos buenas decisiones que nos conducirán al éxito; forjaremos excelentes relaciones interpersonales y seremos más saludables...”, dice Chopra.
Si cambias tú, cambia tu mundo. El ‘mundo’ es la manifestación de nuestra conciencia colectiva. Podemos mejorarloDeepak Chopra, médico indio

Por eso repitió la fórmula de la felicidad que le oyó un día al Dalai Lama:
H=S+C+V. Donde H representa la felicidad, y es igual a S (puntos fijos) + C (condiciones de vida) + V (buenas elecciones). Vamos por partes:
1. Puntos fijos: Desde que somos niños, nuestros padres entrenan nuestros cerebro para ver problemas u oportunidades.
Sin embargo, podemos cambiar nuestra programación mental, podemos aprender a pensar diferente con ayuda de la meditación (cuando meditamos la química del cerebro cambia) y con un cambio en nuestras creencias.
Si nos repetimos “nunca seré exitoso”, “nunca voy a encontrar a alguien que me ame”, esos pensamientos limitantes se volverán realidad tarde o temprano, pero podemos cambiarlos. Lograrlo representa el 15% de la felicidad.
2. Condiciones de vida: tener buenas condiciones de vida materiales sólo incide el 10% en la felicidad. Por ejemplo, la gente de Colombia es más feliz que la de Estados Unidos, aunque este último tenga mejores condiciones de vida.
3. Buenas elecciones: el restante 75% de la felicidad tiene qué ver con las decisiones que tomamos. Si actuamos en sintonía con nuestra expresión creativa, si nuestras acciones tienen propósito, significado, y hacen a otros felices, caminaremos hacia la felicidad.

Agradecimiento a:NESTOR JOSE COBO V.

Somos energía

Las partículas del cosmos no son estáticas, hay infinitas posibilidades. Podemos cambiar la realidad con nuestra concienciaDeepak Chopra, médico y escritorCuando vamos al cine, en la pantalla vemos imágenes que parecen muy reales porque nuestro cerebro experimenta la continuidad. Pero, en realidad, esas imágenes son sólo fragmentos de luz en movimiento.
Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo: lo percibimos como un hecho físico, pero en realidad está compuesto por moléculas, las cuales están conformadas por átomos, y éstos a su vez están hechos de partículas sub atómicas que vibran a diferentes velocidades. Y si seguimos adentrándonos en las profundidades, lo que encontraremos es energía.
Así pues, lo que creemos “material” no es físico, sino energía que percibimos de determinada forma por la configuración de nuestro cerebro.
Chopra da otro ejemplo para explicar este fenómeno: “Si tomo una foto con mi celular y la envío a una persona que está en la China, lo que estoy enviando es energía e información, esa es la base de toda la tecnología de nuestra época: la constatación de que la energía y la información son reales, aunque no las veamos”.
¿Y esto cómo nos afecta? La mente consciente (a la que llegamos a través de la meditación) tiene acceso a la infinita energía creadora del cosmos. Si dirigimos nuestra intención hacia la paz, la salud, la abundancia, la generosidad, la compasión y la armonía, podremos transformar nuestras realidades físicas y espirituales, asegura el médico indio.

A estrenar cuerpo



Cuando observamos un río, parece que fuera siempre el mismo, pero en realidad es siempre distinto. Lo mismo ocurre con nuestro cuerpo según Deepak Chopra.
“Creemos que habitamos el mismo cuerpo siempre, pero la realidad es que nuestras células son como un río que fluye, que está en constante renovación. El cuerpo en que vivimos hoy no es el mismo de hace una semana, de hace un mes o hace un año, porque las células viejas mueren y son reemplazadas por nuevas”.
El 98% de los átomos de nuestro cuerpo –explica Chopra- se renuevan. Tenemos nueva piel cada mes. Tenemos nuevos átomos en nuestra estructura ósea cada tres meses. Y los átomos de nuestro ADN (carbono, hidrógeno...) cambian cada seis semanas. Así pues, en sólo 1 año hemos cambiado prácticamente todo nuestro cuerpo.
Para Chopra, incluso nuestra genética puede cambiar. No estamos condenados a desarrollar enfermedades hereditarias, éstas son como interruptores que podemos encender o podemos mantener apagados para que no afecten de forma negativa nuestra vida.
Tenemos voz y voto sobre nuestro bienestar total: “Está en nuestras manos transformar el contenido de nuestros pensamientos, podemos alimentarnos mejor, relacionarnos mejor con los demás, hacer felices a otras personas y tener hábitos de vida más sanos para que nuestras nuevas células tengan nueva y mejorada información”, expresó Chopra. Concluye que podemos vivir en un nuevo y mejorado cuerpo si así lo decidimos.

NESTOR JOSE COBO V.

DEEPAK CHOPRA…

SOBRE DEEPAK CHOPRA….
EXPOSER COOMEVA
Usted se ha puesto a pensar... ¿cómo es su diálogo interno? ¿Qué dice su mente a diario? ¿Cuál es el contenido de sus pensamientos?
El diálogo interno de muchas personas es sumamente agresivo, lleno de ira, culpa, miedo, tristeza, resentimiento o desprecio por sí mismo y por los demás. No es de extrañar que la salud de estas personas sea frágil o que, incluso, puedan llegar a sufrir ataques cardiacos a temprana edad o a desarrollar enfermedades agresivas como el cáncer.
Con esta reflexión comenzó su charla el médico indio Deepak Chopra, que el sábado 5 de septiembre en la tarde dictó una conferencia de dos horas en el Centro de Eventos Valle del Pacífico, en el marco de la feria Exposer, de Coomeva.
El autor de más de 50 best sellers de sanación y espiritualidad explicó cómo nuestro sistema inmunológico es susceptible a esa conversación o diálogo interior que nos acompaña en todo momento.
“Si nuestros pensamientos son caóticos, el cuerpo reaccionará de igual manera; si los pensamientos son de alegría y armonía, el cuerpo responderá en consecuencia y el sistema inmunológico estará mejor preparado contra la enfermedad”, dijo.
Chopra, un médico endocrinólgo que desde hace más de 30 años está dedicado a estrechar los lazos entre la medicina occidental y la sabiduría oriental que entiende al ser humano como un todo: mente-alma-cuerpo, y no como una máquina que hay qué reparar, explicó su visión del cuerpo:
“Durante siglos hemos creído que la mente está localizada en el cerebro. Sin embargo, lo que la ciencia moderna está demostrando es que la mente está presente en todas las células del cuerpo”, dijo.
El cerpo físico -añadió- está atravesado por todas nuestras creencias y realidades interiores, por todo lo que comemos, leemos, pensamos, sentimos, imaginamos, etc.
“Esto quiere decir que los pensamientos no sólo están en el cerebro sino que constantemente están afectando cada célula de nuestro cuerpo”, dijo.
“Cuando meditamos, la química del cerebro cambia”. Deepak Chopra, médico y escritor

cortesia de: NESTOR JOSE COBO V.

jueves, 17 de junio de 2010

ATENCIÓN Y SERVICIO AL CLIENTE; LA SALVACION


Me sorprendo cuando directivos y dirigidos de una empresa, me indican que las quejas que reciben, no son muchas y que por la tanto ellos consideran que tienen buen servicio; además de todo el personal tener claro que el cliente es lo más importante y se le debe prestar excelente servicio.

Después de un breve silencio les digo: “Señores; el 96% de los clientes insatisfechos guardan silencio, no se quejan para nada. De esos; el 91% nunca más vuelve al negocio y todos cuentan el mal momento que pasaron, su descontento e impresiones negativas entre 8 a 9 personas, aproximadamente. Por eso mismo señores; las quejas son pocas, por eso mismo señoras (si las hay); las ventas no crecen”.

Sobre la segunda parte del comentario les digo: “Muchos de nosotros los hombres con hijos, creemos ser buenos padres, pero creer y querer no significa que lo sea”. Lo mismo pasa con muchas empresas que tienen un bello slogan con respecto al servicio y a los clientes; pero decirlo o crear una campaña con la mejor frase; no significa que lo ofrezca y es más, que éste lo reciba.

Existe un valor demoledor en el servicio, incluso para empresas con una reputación mala; por ser indolentes, ignorantes, insolentes, indiferentes, poco sinceras, distantes, poco cuidadosas de cumplir las promesas que hicieron cuando fueron a vender o de no contestar bien a los reclamos o quejas de sus clientes.

Un buen servicio y un buen programa de información a los clientes puede restablecer la lealtad hacia una marca. Devolver la confianza y con ella la intención de compra de varios de los clientes que han experimentado problemas con los servicios de una empresa.

Todos los empleados de una compañía debemos preguntarnos:

¿Qué puedo hacer para que mi trabajo satisfaga aún más, el interés de los clientes?

La atención y el servicio son la energía y la fuerza que necesita toda empresa, institución o negocio, sólo para mantenerse donde está, en lugar de comenzar a perder ventas y con ello posiciones. Con buen servicio las empresas emprenden rápido ascenso hacia altos niveles de beneficios generando más impulso en la medida que avanza hacia la meta.

¿Qué es calidad en el servicio al cliente?

Esta pregunta no falla en cada uno de los seminarios y talleres de capacitación que facilito sobre el tema a las empresas.

Para ello he preparado una diapositiva que busco y presento de inmediato; con 6 preguntas para entrar a polemizar:

¿Es política de devoluciones sin preguntas al cliente?

¿Es reparar bien un producto si falla?

¿Es situar una dama elegante y gentil detrás de un mostrador que tiene un aviso de SERVICIO AL CLIENTE y responde con facilidad todas las preguntas y quejas que le plantean todos los clientes?

¿Es habituar a los empleados para que sonrían y digan a los clientes “Buenos Días” como si tuvieran una grabadora en la boca?

¿Es atender rápido y de manera completa a cada cliente?

¿Es dar un bono extra o de descuento en próxima compra u obsequiar una boleta para una rifa?

No importa la forma como lo conciban algunos directivos. Servicio al cliente es mucho más que sonreír a toda hora y poner una cara amable, mucho más que escuchar quejas y reclamos, mucho más que contestar rápidamente el teléfono, mucho más que una promoción.

El buen servicio va mucho más allá.

Sólo cuando una empresa conoce con precisión, la clase de servicio que los clientes esperan y responde con excelencia el 100% de las veces, a esas expectativas, con un precio que los clientes estén dispuestos a pagar, mientras al mismo tiempo genera beneficios; es cuando se puede decir que se ofrece calidad de servicio a la clientela.

La mejor definición de un excelente servicio al cliente es:

“LO QUE SUS CLIENTES PIENSAN QUE ES”

Para ampliar; expresado en términos de actitud, calidad de servicio es:

Preocupación y consideración por los demás.

Respeto y cortesía.

Integridad.

Confiabilidad.

Disposición para ayudar.

Eficiencia y rapidez

Disponibilidad y puntualidad.

Amistad.

Conocimientos.

Profesionalismo.

Flexibilidad.

Para finalizar éste escrito, quiero dejar claro lo siguiente, además de tres reflexiones:

El servicio significa diferentes cosas para distintas personas.

Hay tres niveles en el servicio:

NIVEL BAJO: Algo a lo que el cliente no tiene derecho, pero que una empresa podría tener como regalo suministrar.

NIVEL MEDIO: Centrarse en las transacciones con los clientes, pero sólo para reparar algo si se daña o rompe.

NIVEL ALTO: El objetivo del servicio es el de entregar más de lo que el cliente espera y que muy probablemente es lo que él necesita, quiere y desea realmente, a todo momento.

Tenga cuidado que servicio al cliente no es lo mismo que relación con los clientes.

El servicio al cliente se relaciona con políticas y operaciones y la relación con los clientes tiene que ver con los contactos diarios.

El servicio al cliente establece el nivel del servicio que éste recibe y las relaciones con los clientes se encarga de hacerlo llegar, de entregarlo.

REFLEXIÓN 1:

¿Son los empleados capaces de establecer metas por sí solos, y hacer que se cumplan satisfactoriamente y superen las expectativas de los clientes?

Eso es confiabilidad.

REFLEXIÓN 2:

¿Qué consecuencias puede acarrear un cliente insatisfecho?

REFLEXIÓN 3:

¿Será mejor que los clientes se quejen?

La verdad no me aguanto de expresar lo que pienso y siento sobre ello:

Una queja es un favor; todo aquel que se queje recomiendo se le dé un premio, porque es la manera de darnos cuenta en qué nos equivocamos para tomar correctivos.

De otro lado cuando un cliente se queja, está diciendo quiero comprar más, pero atiéndame como deseo.

Por último, las quejas tienen que ser conocidas por todo el personal de la empresa para fluir en la conciencia organizacional.

Autor: Orlando Tafur Rendón, líder en servicio al cliente

Gerente comercial Escuela Latinoamericana de Liderazgo

SERVICIO AL CLIENTE

La mayoría de las empresas no comprenden que el servicio al cliente es una acción de ventas.

Servicio es “vender” puesto que estimula los clientes a volver a la empresa con mayor frecuencia, para comprar más y hacerle la mejor campaña de publicidad sin costo (boca – oreja) al negocio. Tenga muy presente que el 70% de la gente sí cree en las recomendaciones de otros consumidores. De otra parte según AMA (Asociación Americana de Mercadeo) sigla en inglés; 100 clientes satisfechos producen 25 nuevos clientes reales.

Otro estudio de AMA; arrojó que las compras realizadas por clientes leales, quienes recurren una y otra vez a un negocio por que están satisfechos con los servicios recibidos; representan un 65% del volumen de ventas promedio de una compañía.

Uno de los mayores problemas que existen en el área de servicios es la poca disposición de los directivos en concebir ésta área como una estrategia más de marketing. Demasiados la ven únicamente como parte del servicio postventa, es decir algo que se relaciona con una venta ya realizada, no con las ventas que se generan en el futuro.

Estudios han demostrado en la actualidad, que en muchas empresas el servicio; es más eficaz que el mismo marketing, para incrementar el volumen del negocio, la promoción de ventas o la publicidad.

Una compañía que posea una estrategia de servicio global, altamente profesional, añade más con el servicio a las utilidades netas finales, que las muchas actividades que se realizan en otras áreas.

Para muchos clientes y hoy día más con una sociedad orientada al servicio, la calidad de éste, ha llegado a ser para el éxito de las empresas, más importante que la originalidad del producto y más que la relación calidad/precio.

Las empresas que van adelante, en el camino del servicio excelente, tendrán una ventaja comparativa muy poderosa respecto a las que se hayan quedado rezagadas.

Para que ésto se convierta en realidad para su empresa, se deben satisfacer las siguientes condiciones:

1) Compromiso por parte de la dirección: Las palabras y los actos de los directivos deben comunicar a los empleados de manera permanente, ese compromiso. Lamentablemente observo que muchos directivos se comprometen de palabra y no de hechos.

2) Recursos adecuados: La empresa debe invertir en un programa de mejora del servicio diseñado profesionalmente.

3) Mejoras visibles del servicio: Las mejoras que los clientes perciben se convierten (para ellos) en señales de que la calidad del producto ha mejorado.

4) Capacitación: Los empleados (todos) deben recibir una capacitación amplia sobre como instrumentar una estrategia de servicio al cliente, centrada en los elementos especialmente clave que planteen los mismos consumidores de la organización.

5) Servicios internos: En toda empresa o negocio todos los departamentos o unidades deben ayudarse y colaborarse unos a otros en vez de hacerse la guerra. (todos para uno y no los unos contra los otros). Deben actuar de manera amigable para poder entregar un buen producto y un excelente servicio a todos los clientes con el propósito de generar y consolidar lealtad.

6) Compromiso de todos los empleados: Todos deben sentir que su labor afecta (positiva o negativamente) la imagen que los clientes tienen de la empresa; no importando lo alejados que crean estar por no tener contacto directo con los clientes o de las personas que se comunican directamente con ellos.

Recuerde: A) La inversión que realice una empresa para mejorar el servicio, sólo será rentable, no importando la cantidad de dinero invertida , si los clientes perciben y son conscientes de la calidad del servicio de forma permanente y no esporádica. (La calidad del servicio debe generar beneficios para muchos consumidores) B) A los clientes se les debe informar sobre todos los servicios que tiene la empresa, además es necesario que se les recuerde regularmente su existencia con el fin de que los utilicen.


Autor: Orlando Tafur Rendón, líder en servicio al cliente

Gerente comercial Escuela Latinoamericana de Liderazgo

martes, 18 de mayo de 2010

La culpa es de la vaca


Se estaba promoviendo la exportación de artículos colombianos de cuero a Estados Unidos. Un investigador extranjero de la firma Monitor recibió el encargo de analizar el problema. Decidió entrevistar a los representantes de dos mil almacenes de Colombia. La conclusión de la encuesta fue determinante:

los precios de tales productos son altos y la calidad baja.

El investigador se dirigió entonces a los fabricantes para preguntarles sobre esta conclusión. Recibió esta respuesta: “no es culpa nuestra. Las curtidurías tienen una tarifa arancelaria de protección del quince por ciento para impedir la entrada de cueros argentinos”.

A continuación le preguntó a los propietarios de las curtidurías y ellos contestaron: “no es culpa nuestra. El problema radica en los mataderos, porque sacan cueros de mala calidad. Como la venta de carne les reporta mayores ganancias con menor esfuerzo, los cueros les importan muy poco”.

Entonces el investigador, armado de toda su paciencia, se fue a un matadero. Allí le dijeron: “no es culpa nuestra. El problema es que los ganaderos gastan muy poco en venenos contra las garrapatas y además marcan por todas las partes a las reses para evitar que se las roben, prácticas que destruyen los cueros”.

Finalmente, el investigador decidió visitar a los ganaderos. Ellos también dijeron: “no es culpa nuestra. Esas estúpidas vacas se restriegan contra las alambres de púas para aliviarse de las picaduras”.

La conclusión del consultor extranjero fue muy simple: “los productores colombianos de carteras de cuero no pueden competir en el mercado de Estados Unidos porque sus vacas son estúpidas”.

Publicado originalmente por el profesor Fernando Cepeda Ulloa

en su columna de EL TIEMPO